En apenas seis meses hemos visto cómo ha crecido el mercado de plataformas para hacer videollamadas y reuniones virtuales. Una herramienta especialmente útil en el ámbito educativo donde, sin embargo, no hay una alternativa «gratuita, libre y de fácil manejo». Ese era el objetivo de la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA. Motivados por innovar en educación y democratizar el conocimiento apostaron hace más de un año por el desarrollo del ‘Módulo Jitsi Meet para Moodle‘ que permite gestionar videoconferencias en cualquier aula virtual Moodle. Después, la mayor pandemia del siglo confirmó su acierto.

Han pasado 20 meses desde que comenzaron los primeros test para usar la aplicación Jitsi Meet como servicio de videoconferencias integradas en Moodle. El Departamento de Informática de la UDIMA ponía en marcha una iniciativa para mejorar las herramientas de conferencias que ya usaban a diario. Su intención era generar una solución 100% basada en software libre que se pudiera ofrecer en abierto y de forma gratuita a la sociedad. “El software libre nos ha dado mucho en todos estos años y de algún modo nos sentíamos en deuda”, afirman desde el departamento.

La receta mágica ha consistido en unir la innovación educativa y las tecnologías emergentes para reforzar los procesos de enseñanza-aprendizaje en la educación online o e-learning. La conocida plataforma (Moodle) para crear aulas virtuales no cuenta con herramientas de videoconferencia de forma nativa en su núcleo pero sí que permite la instalación de “plugins” externos que integran estos sistemas tan sofisticados y que han sido tan cotidianos en estos meses de confinamiento.

Algunos de estos “plugins” existentes permiten integrar en Moodle servicios de webconference como BBCollaborateZoomTeams o BigBlueButton. Sin embargo, a excepción de este último todos ellos requieren que la institución académica compre las correspondientes licencias. Y no todos los centros “pueden o quieren” depender de terceros en un servicio que para profesores y estudiantes se ha convertido en algo tan imprescindible como el correo electrónico.

BigBlueButton es, hasta la fecha, la solución en software libre más popular en la comunidad de Moodle. Pero su arquitectura es muy monolítica y no escala bien en instituciones grandes que requieran muchas salas de videoconferencia simultáneas.

Explosión COVID-19

El director del departamento, Isaac Marco, y Sergio Comerón, uno de los administradores de Moodle de la Universidad, comenzaron a darle forma al módulo para Jitsi Meet ya en diciembre de 2018. Y fue justo al inicio de la pandemia cuando hicieron pública su versión más estable y funcional que permite integrar de forma muy sencilla salas de webconference Jitsi como una actividad más dentro de Moodle. “Para los profesores es trivial activar las salas Jitsi en sus aulas”, afirman.

El equipo de Marco y Comerón presentó el módulo en la comunidad de RedIRIS el pasado 28 de abril de 2020 en la CoronaSesion IV. [Intervención Isaac Marco, minuto 80′]. Como explicó en esa cita, Jitsi Meet y el módulo desarrollado son 100% software libre y explota la capa webRTC de los navegadores modernos de forma que los estudiantes y profesores no requieren instalar ningún software adicional en sus ordenadores. En otras palabras, su arquitectura permite escalar rápidamente y con bajo coste sus servidores para adaptarlo a la «alta demanda puntual» que pueda requerir un servicio profesional de videoconferencia, señala Marco.

Y la alta demanda llegó. El tiempo dirá si es puntual o se mantiene. Coincidiendo con la versión 2.0 del Módulo Jitsi para Moodle planteado por UDIMA, el mes de marzo trajo la explosión definitiva de la COVID-19. La crisis del coronavirus hizo que aumentara notablemente el interés por esta herramienta, que alcanzó las 4.000 descargas en un mes y más del 50% se mantenía instalada.

Democratización

Además, durante esta etapa se facilitó también la fórmula Playbook Ansible con el objetivo de ayudar a cualquier administrador que desee disponer de un servidor Jitsi privado. «De este modo, evitamos la dependencia de terceros ya que esta receta ayuda a aprovisionar y desplegar todas las opciones para poder disponer de un servidor Jitsi con posibilidad de gestión de tokens y grabaciones de manera sencilla con un número mínimo de comandos», explican.

Finalmente, y como se puede comprobar en una de las gráficas facilitadas por el equipo investigador, la versión 2.0 y las mejoras hasta la versión 2.5 han traído mayor popularidad a Jitsi Meet. Un alto número de instituciones educativas comienzan a demandarlo en los últimos meses (Gráfico 1). Ese es el objetivo final, extenderlo entre los centros educativos, que entronca desde el principio con la motivación de ofrecer una solución «solidaria, altruista y tecnológico-pedagógica», subrayan los autores.

El ‘Módulo Jitsi’ está enmarcado tanto en la política de iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) como de innovación educativo-tecnológica de la UDIMA frente al coronavirus. Un proyecto alineado también con la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). No en vano, el ODS 4 pretende «garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover las oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. Así colabora UDIMA, en este caso, gracias a la democratización de las videoconferencias.