Extracto del capitulo 6.4* del Libro Blanco del e-Learning:

  1. Introducción 

En la actualidad, contamos con un número amplio de fabricantes de contenidos para la modalidad de teleformación o eLearning. Estos fabricantes son muy dispares, en tamaño y en oferta.  

En el mundo eLearning, podemos encontrar fabricantes o proveedores muy diferentes en cuanto a sus objetivos didácticos: aquellos que están centrados en píldoras formativas o unidades de competencia básicas; aquellos que sus contenidos se basan principalmente en certificados de profesionalidad; aquellos que se orientan más a especialidades formativas; los que se derivan por formación programada; aquellos que buscan el llegar al mercado privado o alumno particular; o aquellos que desarrollan sus contenidos para consumo propio como es el caso de algunas grandes compañías; aquellos orientados a oposiciones; o aquellos con materiales destinados a master y posgrados, entre otros más diversos. 

La certificación de los propios fabricantes es diversa según su horizonte, busca un objetivo de cualificación profesional concreta . Aquí, el sistema de Formación para el Empleo alberga sus propias certificaciones mediante Certificados de Profesionalidad o programas formativos oficiales (especialidades formativas), y los propios fabricantes completan sus ofertas de contenidos con títulos privados para la mejora de la cualificación profesional sin certificación o títulos que habilitan de forma privada a utilizar alguna herramienta o software de alguna marca privada y normalmente reconocida a nivel internacional. Con todo esto, los propios fabricantes recogen en sus contenidos su propia marca de calidad basada en una necesidad de formación o en una formación sobre unidades de competencia. En algunos casos, especialmente para la formación privada o para la formación programada por las empresas, algunos proveedores se apoyan en colaboraciones con instituciones de reconocido prestigio para que puedan revisar sus contenidos y sus formaciones y dar con ello un reconocimiento de ese organismo. En la mayoría de las ocasiones se trata de universidades privadas. 

Existen varios profesionales del sector que solicitan una certificación o sello de calidad para poder impartir formaciones dentro del marco de la Formación para el Empleo a nivel oficial. Es aquí donde tendría un especial significado el reconocer a los fabricantes de contenidos de formación para cumplir con esta iniciativa, estableciendo varemos de calidad y cumpliendo con unos requisitos que ya existen en casos conocidos como son los Certificados de Profesionalidad. Esto ayudaría a mejorar la calidad y la percepción que se imparta sobre la formación en nuestro país tanto por la administración pública como la propia sociedad. 

Para entender la diversidad de fabricantes de contenidos de formación, hay que conocer la diversas características y variedades de Formación para el Empleo que contemplan nuestras normativas, así como las alternativas a estas, es decir, las formaciones libres o de accesibilidad que existen para la búsqueda o inserción laboral futura, ya sea en entidades públicas o privadas. 

Vamos a intentar identificar y esclarecer las distintas certificaciones que pueden ofrecer los distintos fabricantes de formación, así como sus características y objetivos.  

  1. Oferta 

Como hemos comentado en el apartado anterior, son diferentes las ofertas de los distintos fabricantes de contenidos para la Formación para el empleo en modalidad de teleformación. Los diferentes creadores de contenidos confluyen en algunas áreas de formación, pero pueden tener contenidos diferentes y dirigidos a diferentes clientes objetivos. 

Vamos a diferencias la oferta de la certificación proporcionada por los propios fabricantes en modalidad de Teleformación según su origen: 

2.1 Certificados de Profesionalidad 

La oferta de Certificados de Profesionalidad no es muy variada por las distintas problemáticas en las cual se extiende el sistema para su acreditación. Son pocos los fabricantes de estos contenidos debido al enorme esfuerzo en recursos que se necesita para el desarrollo de sus diferentes módulos. 

La certificación de los Certificados de Profesionalidad no la otorga el propio fabricante, sino la administración competente. El fabricante del contenido ha pasado un proceso de acreditación exhaustivo para cumplir con los requisitos legales establecidos para que pueda llegar a impartir sus contenidos con un centro debidamente acreditado.  

Además de esta complejidad, nos encontramos desde el hace unos años inmersos en una descentralización de las competencias en materia de acreditación en modalidad de Teleformación de los Certificados de Profesionalidad, pasando del Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE) a los Servicios de Empleo de cada Comunidad Autónoma. Esto ha hecho que se paralice a nivel general los procesos de acreditaciones, y después de varios años, aún siguen la mayoría de los Servicios Autonómicos de Empleo sin tener posibilidades de dar solución a estos procesos de acreditación. Por consiguiente, ha quedado en el panorama nacional un estancamiento de los centros con estas acreditaciones online y está permitiendo que el desarrollo y las imparticiones de estas acciones formativas estén muy limitadas en variedad y en cantidad. 

El fabricante de estos contenidos, debe incluir los sellos propios de la administración competente (SEPE o Servicios Autonómicos de Empleo) además del suyo propio para el proceso de acreditación y una vez acreditado el contenido. La certificación del propio fabricante es su sello personal de calidad, pero viene avalada en este caso por la autorización expresa de una administración pública.  

El fabricante o aquél centro que tome estos contenidos y los acredite, puede impartir una formación oficial y conducente a un título público. Este título lo emite la administración competente una vez que el propio centro certifique el Apto del alumno. 

Los fabricantes de Certificados de Profesionalidad, en la mayoría de las ocasiones desarrollan estos contenidos con la finalidad de acreditarse ellos mismos y de venderlos en licenciamiento a terceros. De esta forma, los centros que opten por estos contenidos, pueden asegurarse una autorización en la acreditación en un proceso que suele tardar en algunos casos años, por lo que es importante tener garantías de que después de la espera de la tramitación, la administración no deniegue dicha solicitud de acreditación pues se tendría que proceder a subsanar los contenidos y a volver a presentar una nueva solicitud. 

Los Certificados de Profesionalidad son las Certificaciones Oficiales con título propio que posee en este momento la Formación para el Empleo fuera del ámbito de Educación. 

2.2. Especialidades Formativas o Programas Formativos 

Un número bastante elevado de los fabricantes de contenidos en eLearning que existen actualmente, tienen una oferta dirigida a la Formación de Oferta. Ha sido una apuesta segura desde hace varios años, ya que se producen Convocatorias Estatales y Autonómicas todos los años con contenidos de Especialidades Formativas y también de Certificados de Profesionalidad. La mayoría de las Comunidades Autónomas, junto con el SEPE, en su Convocatoria de Oferta, dan la posibilidad de la modalidad de teleformación para poder impartir estas acciones formativas. 

La formación de Oferta son aquellas iniciativas que tienen las Administraciones Competentes para llevar a los trabajadores en activo1 (ocupados y desempleados) las distintas formaciones que se han detectado tras el estudio de necesidades de formación por sectores o en un ámbito transversal en nuestro tejido empresarial y en futuras necesidades del mercado laboral.  

Las especialidades formativas vienen regidas por programas oficiales en los que se contempla todo su funcionamiento didáctico y programado. De esta forma, los fabricantes de formación tienen que seguir sus pautas para su edición. 

La certificación de estas especialidades en el contexto de la Formación de Oferta, lo otorga los propios fabricantes, con la disponibilidad de oficialidad a través de los logotipos de los Servicios de Empleo Competentes. Es decir, estas Especialidades Formativas otorgan al alumno una formación oficial, pero no es en sí un título académico oficial. Se trata de una formación que acredita el aprendizaje de unas unidades de competencia en un puesto ocupacional. 

2.3. Certificación de marca 

En los últimos años y cada vez más frecuente, nos encontramos con grandes marcas tecnológicas que están intentando fidelizar a clientes a través de formaciones certificadas  de sus productos estrella2

Marcas como Microsoft, Oracle, Android, SAP, SAGE, etc., desarrollan, apoyadas en fabricantes de contenidos, materiales didácticos en Modalidad eLearning o Teleformación, diseñados para acreditar las capacidades de un usuario en el uso de sus herramientas informáticas.  

Esto tiene diferentes valores para el usuario o cliente:  

  1. Formación: adquiere los conocimientos prácticos y teóricos para el uso de una herramienta útil. La formación que se imparte se encuentra verificada por la marca y elaborada por un fabricante de garantía. Su objetivo versa en la utilidad práctica del producto del fabricante. 
  1. Prestigio: estas marcas suelen ser empresas de primera línea comercial e internacional, con una imagen y notoriedad de marca elevada y destacada, lo que hace que un usuario le de un valor añadido a estas formaciones.  
  1. Empleo: la realización de la formación con su consiguiente título, hace que el currículum de un trabajador mejore a la hora de buscar un empleo o de promocionar dentro de la empresa en la que trabaje. 

La certificación de esta formación la otorga la Marca del producto a través del fabricante, el cual pone también su enseña con la repercusión de calidad que puede conllevar. 

La formación que presta el fabricante o centro de formación autorizado por la marca, suele ser una certificación privada o propia de este, la cual valida un aprovechamiento o superación de la acción formativa y el dominio teórico-práctico de la herramienta objeto de la formación. En la mayoría de las ocasiones, posteriormente a esta formación y evaluación del centro de formación, se suele disponer de una prueba de evaluación controlada por la marca para emitir la certificación de la marca correspondiente. Esta evaluación, conducente a dicha certificación notoria, suele tener un precio de tasa adicional. Con ella, además del título de superación o de aprovechamiento que impartirá el centro impartidor, se podrá tener el título emitido por la propia marca. 

2.4. Otras certificaciones privadas y públicas 

Las distintas formaciones que se prestan en la modalidad eLearning son muy variadas. Tanto si hablamos dentro del entorno de la Formación para el Empleo como si no, tenemos libertad de acciones formativas a desarrollar por fabricantes con la certificación propia suya. 

En la Formación para el Empleo, nos encontramos con la Formación Programa por las empresas3. Se trata de una formación donde confluyen los diferentes fabricantes que intentan acercarse a la actualidad y futuro del mercado laboral, ofreciendo formación útil para los trabajadores de las empresas. Aquí, la formación que desarrollan los propios fabricantes no tiene una certificación en concreto, sino que van dirigidas a formar sobre distintas unidades de competencia. 

En todos los casos, estas formaciones llevan una certificación del fabricante en cuanto a su notoriedad de marca y su especialización, pero no gozan de una certificación conocida o mediática en el entorno. 

Son casos conocidos por formaciones en idiomas, los que a lo mejor destacan en el otro sentido. Es decir, por ejemplo la Editorial Oxford mantiene un hegemonía en marca y reconocimiento dentro de los materiales didácticos que realiza para formación en idiomas, pero en teleformación no mantiene unos contenidos interactivos tan avanzados como los que posee en papel, hasta el momento. 

En la actualidad, y cada vez en mayor medida, se están desarrollando formaciones eLearning necesarias para poder desarrollar una actividad profesional. Son casos ejemplares como los de la nueva figura de Delegado de Protección de Datos que viene reflejada en el actual Reglamento Europeo de Protección de Datos como obligatorio en algunos sectores de actividad públicos y privados. Esta formación, en modalidad de teleformación, es validada por un organismo competente, IVAC. La acreditación del contenido dota a la formación como acta para que con los recursos necesarios para su impartición una persona pueda optar por la titulación válida que le permite poder tener la figura formal de Delegado de Protección de Datos. 

Los master y posgrados son otro ejemplo de acciones formativas que están ganando peso en el mundo eLearning. En estos casos son muchos los fabricantes privados que existe, siendo algunos de ellos fabricantes autorizados por alguna entidad oficial (Institución o Universidad) que le da ese carácter a la certificación.  

Puede continuar leyendo el capítulo en el Libro Blanco del e-Learning

Capítulo escrito por Enrique Jesús Cuberos Perea – GRUPO DABO CONSULTING EMPRESARIAL, S.L.