Recientemente ha salido a la luz la posible estafa de 11 millones de euros al sistema de formación profesional, cuestionando la transparencia del sistema y de las empresas y organizaciones que vienen trabajando durante años para formar a los trabajadores y desocupados del país.

Si bien es cierto que el caso es un escándalo a gran escala que tiene que ser investigado hasta las últimas consecuencias, es importante recordar que se trata de un caso aislado de entre cientos de empresas y organizaciones empresariales que vienen desarrollando su trabajo de forma honrada y transparente para formar a trabajadores y desocupados para mejorar la competitividad de las empresas españolas y del país en un mundo global.

Hasta la fecha, han sido millones las personas que se han formado gracias al sistema de Formación Profesional para el Empleo (cerca de 3.5 millones al año según datos de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo). Millones de personas que han ampliado sus conocimientos, han mejorado su competitividad y han aumentado su valor en el mercado laboral gracias al sistema de formación actual.

Seguimiento y transparencia

La modalidad de teleformación se distingue por utilizar plataformas tecnológicas que posibilitan la interacción entre estudiantes y docentes y un seguimiento y control exhaustivos de las actividades que realizan cada uno de ellos. Toda esa información queda a disposición de todos los que intervienen en el proceso de formación: alumnos, docentes, responsables de las empresas y responsables de las entidades que gestionan los fondos destinados a formación.

Desde hace años las entidades que gestionan esos fondos exigen y, por consiguiente, disponen de acceso directo a los informes que se generan en las plataformas de teleformación. Eso les permite conocer en tiempo real toda la actividad que se desarrolla en torno a los cursos, de forma que pueden comprobar su desarrollo desde el primer hasta el último día.

Esta, entre otras acciones de seguimiento y control administrativo que imponen las entidades que gestionan los cursos, convierten a la modalidad teleformación en la más transparente y la más sencilla de controlar en tiempo real.

Sería muy grave que por culpa de un mal ejemplo se pusiese en peligro una modalidad de formación que ha permitido desarrollar contenidos multimedia y plataformas tecnológicas de máxima calidad, que también se están implantando en otros muchos países con éxito.

El nuestro es un sector claramente en expansión, que trabaja por llegar al nivel de implantación que ya tiene en otros países desarrollados y que contribuye a la innovación tecnológica y pedagógica para dar mejores servicios cada día a los trabajadores y a las organizaciones de nuestro país.

Otras Ventajas de la teleformación

En un entorno global como el actual, en constante evolución y donde lo que hoy resulta ser la última innovación, mañana puede dejar de serlo, se hace necesario más que nunca una actualización permanente de conocimientos y capacidades en nuestros profesionales.
El e-learning se ha revelado como una poderosa herramienta para empresarios y trabajadores que buscan ante todo la competitividad como valor diferencial. A ventajas como, la reducción de costes o la flexibilidad (uno elige cuándo y dónde quiere formarse) hay que sumar la reducción de tiempo como otro de los valores más ampliamente destacados cuando se abordan sus cualidades. Y es que, conjugando estas dos características, flexibilidad y reducción de tiempo, la metodología on-line resulta ser una valiosa opción para contribuir a la conciliación de la vida laboral y familiar. Permite compaginar el aprendizaje con cualquier otra actividad sin que ello repercuta en el desarrollo de otras facetas de la vida personal.

El futuro y la solvencia de nuestros profesionales pasa, por tanto, por garantizar  su posicionamiento en el mercado global. Mantener e incrementar la inversión pública en formación es una medida no sólo necesaria, sino estratégica en tiempos de crisis. Y corresponde a los gobiernos y agentes públicos garantizar la transparencia del sistema y sacar el máximo partido a una herramienta que nos permita estar entre los primeros, asegurando que casos aislados de estafa no se vuelvan a repetir