Mejorar la educación es un reto global de la sociedad y en el proceso de mejora la tecnología es una gran aliada. El vínculo entre tecnología y educación es cada vez más estrecho, pero ¿en qué línea avanza su vinculación? ¿Cuáles son las tendencias en auge en el proceso de digitalización de la educación? ¿Cuál es el rol de docente y del alumno imperante? Las siguientes cinco tendencias en educación se van a consolidar en el año que está a punto de llegar:

Principales tendencias en educación para 2017

1. Personalización o aprendizaje adaptativo

El aprendizaje individualizado y adaptado a cada alumno es una tendencia en auge, que se ve favorecida por el uso de la tecnología. Para poder poner el foco en el alumno hay que ser más flexibles en cuanto a temario, objetivos, ritmo de enseñanza y metodología.

“Customizar” el proceso de enseñanza-aprendizaje requiere optar por clases más participativas, en las que se escucha al alumno para descubrir sus puntos débiles y fuertes, intereses y objetivos. La finalidad es lograr que todos los estudiantes asimilen, comprendan y afiancen los contenidos, para lo que es necesario adaptar el aprendizaje a sus capacidades o formas de aprender, sus inquietudes o su ritmo de aprendizaje. Gracias a la personalización se puede desarrollar al máximo el talento de cada alumno.

Personalización

Aprendizaje personalizado implica adaptarse al ritmo, preferencias, inquietudes y necesidades del alumno para desarrollar al máximo su talento.

2. Tecnología y educación se dan la mano

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y los dispositivos móviles permiten a los integrantes de la comunidad educativa informarse, estudiar, trabajar, comunicarse e interaccionar en diversos espacios, reales y virtuales. Se rompen las fronteras del aula y se abre un gran abanico de opciones para alumnos y profesores. Gracias a las TIC y el aprendizaje a distancia y móvil han surgido los entornos educativos digitales, accesibles en cualquier momento y lugar desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, los cursos masivos en línea o MOOC, los espacios colaborativos en red, el almacenamiento y la documentación compartida en la nube, la comunicación instantánea

El uso de las TIC en educación se extenderá considerablemente en 2017. La utilización de dispositivos móviles en el aula, las videoconferencias para aprendizaje en vivo en plataformas e-learning, la realidad virtual, los libros digitales, las infografías, las redes sociales o la documentación compartida en la nube son tecnologías que tendrán más peso en educación este año.

3. Metodologías innovadoras

La pedagogía inversa o flipped classroom (el alumno asimila los contenidos teóricos previamente y en clase se resuelven dudas y se trabajan los conceptos de forma individual o colaborativa), la gamificación (utilización de mecánicas de juego en el proceso de enseñanza para potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo y la fidelización) y el aprendizaje basado en proyectos son innovaciones educativas que ya se están poniendo en práctica en numerosas aulas españolas, pero todavía queda mucho camino por recorrer.

Los docentes seguirán poniendo en práctica estas y otras metodologías innovadoras para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, motivar a los alumnos con nuevas propuestas y lograr que pongan en práctica todas sus habilidades y desarrollen al máximos sus competencias.

Metodologías para desarrollo de competencias

El concepto de la enseñanza como mera transmisión de contenidos debe dejar paso a nuevas metodologías que posibiliten el desarrollo de las competencias de los estudiantes.

4. Aprender haciendo

Ya hace tiempo que el alumno ha pasado de ser un mero receptor a interaccionar. No sólo participa, sino que es el auténtico protagonista del aprendizaje. El año 2017 será el de la enseñanza orientada a la acción. Los alumnos se convierten en el centro de su propio aprendizaje y relacionan la teoría y los nuevos conceptos con la realidad de su entorno, llevándolos a la práctica.

Los estudiantes aprenden mejor cuando participan activamente en la construcción de su conocimiento mediante la combinación de experiencia directa, interpretación personal e interacciones con sus compañeros y con el profesor. Cuando se colocan en el rol relativamente pasivo de limitarse a recibir información que les llega por medio de lecciones y lectura de contenidos, no suelen logran desarrollar la comprensión suficiente para aplicar lo que han aprendido a situaciones fuera de las aulas.

Al participar, el alumno está más motivado, es más receptivo, retiene con más facilidad los nuevos conocimientos y aprende a aplicarlos a la realidad que le rodea. Como dijo el estadista y científico estadonidense Benjamin Franklin: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”.

5. El docente como activador del aprendizaje

Aunque el alumno sea el protagonista del aprendizaje, el papel del docente es y seguirá siendo crucial. En términos de impacto sobre el aprendizaje de los alumnos, las fórmulas docentes asociadas al concepto del docente como facilitador no resultan tan efectivas como las que se enmarcan en el concepto del docente como activador del aprendizaje. Hattie (2009) demostró que, cuando el docente se implica directamente no solo en la planificación de las actividades y en la disposición de los recursos, sino que también adopta un papel activo, el impacto sobre el aprendizaje de los alumnos es tres veces mayor que cuando se limita a ser un recurso más a disposición de los alumnos.

Activar es mucho más efectivo que facilitar o guiar, y los docentes deben ser auténticos activadores de todo lo que sucede en el aula.

En formación e-learning se recogen -en mayor o menor medida- estas cinco tendencias: la relación profesor-alumno es totalmente distinta a la que se presenta en modelos de enseñanza tradicionales. El alumno es el mayor responsable de su formación, en un proceso de aprendizaje activo, en el que el profesor es a la vez facilitador y activador. Los ritmos son determinados por quien aprende, se hace uso de tecnologías para reforzar el proceso de enseñanza-aprendizaje (como videoconferencias, infografías, documentos compartidos…), se refuerza el aprendizaje con casos prácticos y se recurre con frecuencia a metodologías innovadoras como la gamificación (juegos de memoria, ejercicios de emparejar imágenes con palabras o expresiones…).

 

Artículo publicado en el blog de Grupo Método: http://blog.metodoconsultores.com/tendencias-en-educacion-2017/#tab-1