No se trata de atender a los vaticinios de ningún gurú tecnológico, ya es una realidad que el Ministerio de Cultura señala en su informe sobre el Sector del Libro en España: el volumen de venta de libros ha caído más de un 30 por ciento en un lustro (2008-2013), lo que es un claro indicador de que urge cambiar el modelo. El aviso es aún más urgente para las editoriales que trabajan en el área Científico-Universitaria. Para ellas, el balance de los últimos años acusa un paisaje más gris, con un descenso en sus ventas del 56 por ciento.

Mientras los lectores y estudiantes mantienen viva la entretenida discusión sobre si la lectura y el estudio ofrecen más ventajas en celulosa o a través de una pantalla, hace tiempo que en el seno de las editoriales son conscientes de que la cura para el actual escenario que padece el libro no es solo una cuestión de soporte. Se creyó que el libro digital contrarrestaría el desplome del formato tradicional, pero no ha sido así, representando menos de un 5% del conjunto.

Por fortuna para las editoriales, y como se diría en una retransmisión deportiva, «hay partido». La pelota solo ha cambiado de campo. Los últimos datos reflejan que los cursos online que nutren al mercado corporativo, administraciones publicas y el mercado de formación profesional, con unos ingresos anuales cercanos a los 1.000 millones de euros, están complementando ese sector. Mientras que el libro universitario y formativo retrocede, el curso online no deja de absorber demanda, con tasas positivas cercanas al 10 por ciento aunque va siendo ocupado por nuevos jugadores. Es un hecho sorprendente, porque casi todo el saber del que se vale el negocio de la formación online estaba recogido en los libros formativos (sean científico universitarios, prácticos o de humanidades) .

Es posible que en 2008, cuando las ventas del libro tradicional dieron su primer susto, fuera demasiado pronto para saber hacia qué nuevo sector se inclinaría el público del libro educativo. Pero hoy sí conocemos cuál ha sido el destino de la fuga de esos cientos de millones de euros que señala el Ministerio: el mercado de la formación on line (formación reglada de grado y máster, formación corporativa y formación adultos no reglada con una oferta cada vez más especializada y diversificada).

Este nuevo mercado que compensa las pérdidas del mercado en papel ha venido a ser ocupado mayoritariamente por las escuelas de formación, pero volverá a invertirse cuando las firmas editoriales del sector del libro formativo y universitario se den cuenta del enorme potencial del que son dueñas. Y es que no sólo poseen un ingente volumen de fondos bibliográficos, sino que además son las entidades con más experiencia en la creación de contenido. La clave no reside por tanto en cerrar la puerta al papel o en detener la edición de nuevos títulos, sino en reaprovecharlos para la creación de cursos por los que el nuevo mercado ya ha demostrado que puede pagar una cantidad superior.

De este modo, un ejemplar de un libro de marketing, de estadística, de emprendimiento o de cualquier otra temática tiene, además del valor añadido de su escritor, todo el contenido (y más) para ser transformado en un formato de curso y facilitador que proponga objetivos didácticos especializados y ejercicios interactivos con sus correspondientes evaluaciones. Los 25 euros que cuesta un ejemplar, que quedarían reducidos a 15 € en ebook, pueden en cambio transformarse en 300 € por un curso online que incluya seguimiento y evaluaciones, así como un certificado oficial si se supera.

Además, este formato elearning es tan flexible como se quiera: combinando contenidos variados y autores de ramas distintas e integrando contenido multimedia -no sólo texto e imagen-, se puede diseñar un amplísimo catálogo de cursos e itinerarios en uno o en varios idiomas que satisfagan a la variedad de alumnos y otros grupos que conforman el mercado potencial. Además el alumno satisfecho con un curso es el mejor candidato a un nuevo curso de especialización y/o actualización continua.

El nuevo mercado está ahí fuera y como ha pasado en otros sectores que vivían del papel como son los periódicos, no se trata solo de entregar un mismo contenido (el libro o el periódico) en un nuevo formato (el ebook o el PDF del periódicos), sino de adaptar ese mismo contenido a un producto mucho mas interactivo, más actualizado y más personalizado que maximice las posibilidades del medio digital. Y eso en el contenido formativo es el curso online, como en la información fueron los sitios webs, los blogs, y los agregadores.

Seinet Group