La evolución que están experimentando los procesos de formación on-line va pareja a la evolución de los procesos sociales en la red, lo que ha supuesto el nacimiento de nuevas maneras de acercarse al conocimiento donde la participación y la colaboración son los pilares en los que se basan los nuevos procesos de aprendizaje. Una participación que se sostiene sobre el papel que juegan las redes sociales, así como sobre la madurez de un mercado donde la variedad de dispositivos móviles y su capacidad multimedia hacen posible, más que nunca, el aprendizaje aquí y ahora.
La industria del e-learning se está adaptando progresivamente a este nuevo espacio relacional y concretamente, durante los últimos años las empresas del sector han llevado a cabo un importante esfuerzo innovación y desarrollo tanto de productos como de servicios asociados.
Por otra parte, cada vez es más notable la presencia en foros internacionales de nuestras empresas, una apuesta que desde APEL está muy presente y que este año por tercera vez, ha tenido sus frutos en la ASTD norteamericana, el referente internacional más importante en materia de formación on-line. Allí hemos podido constatar que junto a Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, España ocupa un puesto privilegiado en lo que a tecnología y desarrollo de contenidos se refiere. Aunque todavía nos queda un largo recorrido en lo que se refiere a al grado de implantación del e-learning tanto en la empresa como en la administración pública, donde países como Alemania y Francia nos llevan una ventaja más que reseñable. En el sector público de estos países “ha calado” hondo la máxima de que efectivamente la formación es una cuestión clave para construir una sociedad preparada y una economía competitiva, sobre todo si queremos sobrevivir a momentos como los actuales.
Por esta razón, desde APEL no podemos sino llamar la atención para que, tanto administración como agentes sociales, valoren y apuesten de manera decidida por la formación e-learning como fórmula para incrementar el número de profesionales formados. Está claro que esta industria está viviendo un periodo de expansión y todos los datos apuntan a que su futuro pasa por seguir creciendo como la herramienta adecuada para garantizar a los profesionales el dinamismo y adaptación a estos tiempos de cambios no previstos.