La formación online, en constante crecimiento, determinará en varios aspectos el futuro de los jóvenes ya que, en dependencia de su calidad, podrán tener o no, las habilidades necesarias para ser más competitivos. La economía global está cada vez más integrada y el mercado laboral es cada año más complejo y competitivo y por ello, algunas habilidades relacionadas con las tecnologías de la información y el aprendizaje podrían ser claves para que las personas puedan enfrentarlo.

Algunas habilidades comunes en los estudiantes online

Cuando hablamos de habilidades, nos referimos a varias cosas:

  1. La motivación

En anteriores ocasiones hemos hablado de la dificultad que comporta el estudio online en relación a la motivación. No todas las personas son capaces de auto motivarse, de buscar la fuerza interior para estudiar, para organizarse sin necesidad de cumplir con un horario fijo o sin tener la obligación de movilizarse hacia un centro de estudios.

  1. La organización

Si algo se puede decir del aprendizaje online es que requiere de mucha organización. Si bien es la modalidad más flexible que existe de aprender, si se desea seguir un curso de varios meses o más, se debe tener capacidad de sistematizar las actividades dentro de la jornada, encontrar el momento para estudiar, revisar qué herramientas se acomodan mejor a cada uno, etc.

  1. El tratamiento de la información

Vivimos en un mundo lleno de información. La cantidad de impactos publicitarios, la proliferación de espacios de intercambio de conocimiento, las redes sociales, los blogs y un largo etcétera han llenado nuestros días de información. El tratamiento de esta enorme cantidad de información es complejo pues no se puede adoptar todo lo que está a disposición. El estudiante que basa su aprendizaje en los medios online, aprende a filtrar la información: elegir fuentes, seleccionar de acuerdo a los formatos que más le gustan, etc.

  1. La auto-gestión del tiempo

De la mano con la organización, el alumno aprende a auto gestionar su agenda. La priorización de tareas e intereses le ayuda a tomar decisiones de manera más eficaz y a ser más eficiente al desarrollarlas. Poco a poco, el estudiante online descubre por sí solo cuáles son sus límites y se reta a sí mismo para conseguir mejores resultados en menos tiempo. La auto gestión del tiempo implica responsabilidad, una apreciación más profunda del propio tiempo, una excelente capacidad de priorización de tareas y mucha eficiencia como objetivo primordial del proceso de estudio. Normalmente los estudiantes a distancia tienen otras responsabilidades (trabajo, hijos, etc.) lo que complica aún más este punto.

  1. La proactividad

La formación online exige al estudiante una colaboración e interacción con otros usuarios con los cuales comparte varias características. Esto genera varias cosas, pero especialmente una retroalimentación constante que permite al estudiante construir por sí mismo su conocimiento y ser el único responsable de su aprendizaje. Los estudiantes que eligen la formación a distancia, no pueden permitirse ser meros espectadores pasivos. El e-learning exige mucha proactividad, ser activo en el proceso de información, en el estudio, en la organización del tiempo, etc. Además, permite a los estudiantes convertirse en protagonistas en la red, en personas capaces de crear conocimiento y no solo recibirlo. La posibilidad de compartir comentarios, apuntes y aprendizajes, despierta en los alumnos la proactividad y les ayuda a acostumbrarse a hacer uso de su capacidad de expresión con la finalidad de mejorar y ayudar a los demás. Como conclusión de este punto, podemos decir que el modelo de colaboración que plantea la educación online, refuerza la proactividad de los alumnos.

Actualmente, en una sociedad del conocimiento como la nuestra, se precisa un aprendizaje permanente para sobresalir en un ambiente global. Se requieren diversas competencias que se pueden adquirir gracias a la web 2.0, a la comunidad educativa online y al entorno de colaboración que se integra por estudiantes capaces de sintetizar, evaluar y expandir su conocimiento de forma social. Si comparamos un estudiante de hace un par de décadas, sin necesidad de retroceder demasiado en el tiempo, veremos las grandes diferencias que se configuran en torno a los 5 puntos anteriormente desarrollados. Con la formación online, se abre una gama de alternativas contemporáneas que pueden ser usadas para construir el conocimiento de manera más libre.

Todas estas habilidades tienen, entre líneas, un elemento común muy importante y del que no se habla demasiado: la creatividad. 

  • Por ejemplo, el tratamiento de la información al principio se hace de forma impuesta pero poco a poco pasa a formar parte del funcionamiento de la mente del estudiante, usa la creatividad para entender mejor los contenidos ofrecidos, para completar la información y para ejemplificar los aprendizajes.
  • En la auto gestión del tiempo, usa la creatividad para encontrar mejores formas de aprovechamiento de sus horas.
  • En la organización, por ejemplo, puede ser que deba encontrar la forma ideal para estudiar: adaptará un ambiente de casa donde pueda hacerlo con calma, usará su creatividad para organizar sus actividades a corto y medio plazo e investigar herramientas que le ayuden a ser más eficiente.
  • La proactividad que le provoca el modelo de colaboración le hará ser creativo en la forma en la cual comunica sus ideas, etc.
  • Además, encontrará modelos de pensamiento que le ayuden a seguir motivado.

¿Cómo se producen las ideas?

  • Decimos que la formación online ayuda a que surjan las ideas pero para justificar esto, debemos primero entender de dónde salen estas. La creatividad se alimenta del aprendizaje, de la curiosidad, del background personal y de la capacidad de asociación de conceptos y agilidad mental. Este proceso que tiene tantas aristas se enriquece poco a poco y está comprobado que se vuelve más agudo cuando existe un poco de presión o limitaciones.
  • En la educación a distancia, el alumno tiene una actitud activa que lo predispone a ser más curioso. Adopta una posición potencialmente positiva de cara al proceso creativo.
  • El aprendizaje online viene dado en muchos formatos: video, textos, infografías, imágenes, etc. Pero siempre a través de una pantalla (o al menos, casi siempre). Por tanto, el alumno, para no cansarse, debe forzar su mente. La educación online tiene esta ventaja, estás solo ante tu ordenador y debes mantenerte atento, motivado, interesado. ¿Cómo hacerlo? Cada persona encuentra su propio modo y esto es también creatividad.
  • El sistema colaborativo abre las puertas de la expresión a los alumnos pero, para ser “escuchados” deberán usar la creatividad; de lo contrario, sus comentarios o aportes quedarán perdidos en un mar de información. Además, tendrá muchos interlocutores, por lo que aprenderá desde muchas fuentes, otro fuerte estimulante para la creatividad.
  • La educación online es muy flexible. Es el alumno mismo quien debe gestionar su tiempo, de forma que deberá priorizar, aunar tareas o eliminar aquellas que no son tan importantes. Esta flexibilidad estará presente en su día a día, lo que estimulará su creatividad y le permitirá, poco a poco, enriquecer su forma de pensar.
  • El modelo de pensamiento cambia notablemente cuando se pasa de estudiar de una forma a otra. En la adaptación al aprendizaje online, el alumno tendrá que sobrepasar, posiblemente, ciertas dificultades; y como bien es sabido, no existe nada más estimulante para la creatividad que la necesidad de superar un problema o adaptarse a lo nuevo.

¡Te invitamos a llenarte de ideas estudiando a distancia!

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